Si sigues los criterios de El Método Capitán PT, verás que los cuatro puntos cardinales de la brújula para el diseño de tu propuesta de valor para tu cliente ideal son: el cuándo, el cómo, dónde, el quién y el qué. Cuando todos están perfectamente encajados, las posibilidades de que tus clientes alcancen los resultados que buscan aumentan exponencialmente.