Sin duda alguna esta es una de las partes más áridas para la mayoría de los entrenadores personales; sin embargo no es posible no tratarla pues es el corazón de nuestro negocio. Todo profesional autónomo, o dueño de una empresa tiene que tener unos mínimos conocimientos financieros. Cuando hablamos de conocimientos financieros, nos referimos a los conocimientos financieros básicos de supervivencia; esos que se preocupan por la práctica y no por la teoría de las empresas.